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Hoy me gustaría recordar el llamado “Efecto Pigmalión”, proveniente de la psicología y que describe cómo las expectativas modifican nuestra visión de la realidad y de nosotros mismos.

El nombre tiene su origen en un mito de la antigua Grecia, en el que un escultor llamado Pigmalión se enamoró de una de sus creaciones, Galatea. La pasión que siente por ella le hace tratarla como si estuviera viva. Según el mito, después de un sueño de Pigmalión y por intercesión de la diosa Afrodita, Galatea cobra vida.

Los psicólogos Robert Rosenthal y Leonor Jacobson realizan en 1968 un conocido estudio en una escuela de enseñanza primaria y secundaria que quería demostrar que las expectativas de un profesor podían afectar al desarrollo intelectual del alumno. Después de realizar un test de medición del potencial académico, a los profesores se les engañó diciéndoles que algunos de los alumnos de las clases podrían llegar a ser brillantes al poseer una inteligencia excepcional. Los nombres de estos alumnos se escogieron al azar, los niños desconocían los resultados de su test ni el experimento que se estaba llevando a cabo. Un año después, se les hizo a los alumnos un nuevo test y los resultados fueron sorprendentes: aquellos alumnos que los profesores creían que tenían una inteligencia excepcional realmente mejoraron más sus resultados en el test que el resto. Dicho de un modo sencillo, los alumnos de los que los profesores esperaban mejores resultados, realmente los tuvieron.

Según Rosenthal existen cuatro factores que juegan sobre estas predicciones de autorrealización:

El efecto Pigmalión es la teoría de la profecía autocumplida, una expectativa que incita a las personas a actuar de forma que hace que la expectativa se cumpla.

En el entorno del coaching, resulta de mucha utilidad tener presente este efecto, que va a permitir al coach detectar las creencias que existen detrás de las expectativas del cliente.

Me quedo con las palabras de Johan Wolfgang Goethe (1749-1832) que dijo: “Trata a un hombre tal como es y seguirá siendo lo que es; trátalo como puede y debe ser, y se convertirá en lo que puede o debe ser”.

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