Llega 2018 – Un nuevo año lleno de posibilidades

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Acaba 2017 en un año lleno de retos para mí: la consolidación de la Escuela de Coaching EDPyN , la apertura de EDPyN Consulting, el gabinete de consultoría hermanado a la escuela y la publicación de mi libro Coaching para Pymes.

Estos tres elementos vehiculan mi apuesta personal en este 2017 por el desarrollo de personas y negocios, de la mano de las tres disciplinas profesionales que ejerzo en la actualidad: el coaching, la formación y la consultoría.

Ha sido muy gratificante para mí la satisfacción de los alumnos de las primeras promociones de la escuela; al cierre de nuestro primer año de actividad han pasado por nuestras aulas cerca de 40 alumnos.

En mi actividad como consultora del departamento de consultoría estratégica de Pimec, he acompañado a más de 30 empresas a planificar su relevo generacional y a mejorar la gestión de sus equipos de dirección.

Este año 2017 he participado como formadora de las materias opcionales de crecimiento personal del programa Consolida´t de Pimec en Barcelona, un programa dirigido a autónomos que buscan mejorar el resultado de sus negocios. Ha sido un placer acompañar a estos profesionales a buscar alternativas de gestión y a mejorar sus competencias y habilidades que impulsen su papel al frente de sus negocios.

En el mes de junio participé como ponente en la feria BIZ Barcelona, la feria del emprendimiento para pymes y autónomos, con una conferencia sobre la transformación digital y la cultura colaborativa.

Montse Altarriba BIZ Bcn 1

Y en Septiembre de este año se publicó mi libro “Coaching para Pymes”, en el que de manera simple y didáctica, quiero exponer mi opinión de que llegó la hora de que el Coaching, como potente disciplina de gestión del cambio, entre en la pyme para quedarse. Es hora de que los pequeños empresarios y profesionales se beneficien de las aplicaciones de esta técnica que se ha revelado una gran herramienta de desarrollo en empresas de mayor tamaño y organizaciones.

Para cerrar este 2017, tan solo me queda desearos unas Felices fiestas y enviaros mis mejores deseos de éxito y bienestar para el próximo año 2018.

En lo personal, seguiré trabajando para que este 2018 sea para mí y para mis clientes un nuevo año lleno de posibilidades.

¡Feliz Navidad!

 

 

 

montse altarriba transformación digital

La transformación digital: renovarse o morir

Vivimos tiempos cambiantes: las tasas de insatisfacción con el trabajo son preocupantes, abunda el estrés, el desánimo y la inseguridad, nuestra población se envejece y va menguando y nos enfrentamos cada día a cambios continuos en procesos, productos y maneras de relacionarlos. Podemos vivir todo este nuevo panorama como una amenaza o como una oportunidad.

En este nuevo terreno de juego, empresas y organizaciones se enfrentan a dos nuevos retos fundamentales para avanzar:

  • Ayudar a las personas que las componen a gestionar el cambio y fomentar la colaboración entre ellas.
  • Aprovechar la imparable transformación digital en los procesos y modelos para abrir nuevas oportunidades de negocio.

Entendemos por transformación digital una transformación veloz, profunda y relacionada con todos los elementos del negocio para aprovecharse de las oportunidades que se derivan de las tecnologías digitales y de su impacto en la sociedad, de manera estratégica.

La pregunta es sencilla: Si mis clientes cambian, ¿puede mi negocio permitirse no cambiar?

Lo cierto es que las estadísticas nos dicen que la digitalización de las empresas y especialmente de las pymes avanza a un ritmo muy lento y que todavía queda mucho por hacer.

Una estrategia digital no afecta tan sólo a aspectos de marketing digital. Eso es la primera fase del proceso. Debe incorporar también elementos de cambio en la gestión de las personas, cambios en la gestión de las operaciones y, por último, cambios en la gestión financiera, para adaptarlos a esta nueva era digital.

Rodearse de expertos que nos acompañen en este proceso de cambio será de gran ayuda. Disciplinas como el coaching, la consultoría, la formación o el mentoring pueden ser grandes aliados para la empresa en esa transformación del negocio y de las personas.

 

Cómo conseguir negocios más competitivos

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“¿Cómo puedo hacer crecer mi negocio y ser más competitivo?” Esta es una de las preguntas más frecuentes del empresario en el ámbito de la pequeña y mediana empresa. Para responder a esta pregunta, el empresario debe analizar cómo puede impulsar el crecimiento de la facturación y de los resultados del negocio, cómo puede optimizar los recursos para mejorar la competitividad y cómo puede conseguir un equipo de trabajo alineado con su visión estratégica.

Desde la consultoría y el coaching se ofrece un acompañamiento que resulta muy útil en la mayoría de los casos, porque aporta una mirada externa y experta que despierta una toma de conciencia de la situación presente y de las alternativas de crecimiento. El servicio de acompañamiento suele estructurarse en cinco ámbitos del negocio:

1.- Cómo obtener un incremento de las ventas con un equipo de ventas ganador. Las competencias que deben trabajarse para conseguir este objetivo son entre otras: la generación de confianza, fomentar la escucha activa, potenciar la innovación y la creatividad en las propuestas, gestionar de manera más eficiente la planificación. Y todo ello con el objetivo principal en mente de poder identificar mejor las necesidades de los clientes.

2.- Cómo optimizar los recursos, lo que permitirá a la empresa ser más competitiva. El trabajo en este ámbito de negocio se centrará en el análisis de procesos, control de costes y búsqueda de sinergias.

3.- Cómo desarrollar un marketing eficaz, que traduzca la estrategia a planes concretos de actuación. El trabajo en este campo parte de un buen análisis de la situación de mercado, de la revisión de las variables de marketing clave a la construcción de un plan de operaciones y al diseño y planificación del plan de comunicación del negocio.

4.- Cómo gestionar el cambio, y evaluar alternativas de desarrollo futuro del negocio. Aquí entraría la valoración de procesos de alianzas comerciales, asociaciones, adquisiciones, así como los procesos de sucesión de los negocios en el caso de que sean negocios familiares.

5.- Cómo fomentar el desarrollo de las personas que colaboran con el negocio, tanto en lo que se refiere a equipos de trabajo como a aquellas personas con mayor responsabilidad. El trabajo en este ámbito se focaliza en la optimización de la eficiencia de los equipos, la mejora de la motivación, así como la mejora de ciertas habilidades directivas y de liderazgo.

En este tipo de procesos, desde el coaching y la consultoría, de acompañamiento a empresarios que buscan hacer crecer sus negocios resulta fundamental el desarrollo de tres habilidades transversales: la creatividad y el pensar en grande, la comunicación eficaz y la generación de confianza.

 

4 tipos de retiradas del empresario en el momento de la sucesión

montse altarriba 4 tipos de predecesor

El relevo generacional es un momento crítico para la empresa familiar. Tan sólo el 30% de las empresas familiares sobreviven con éxito a un primer cambio generacional y el porcentaje se sitúa en un alarmante 15% para el siguiente salto a la 3ª generación.

El cómo afronte el empresario saliente esa sucesión va a ser determinante para la continuidad del negocio en manos de la familia. Existen cuatro tipos de retiradas de los predecesores en el momento del traspaso a la generación siguiente:

  • El monarca: este tipo de predecesor es aquel que nunca va a retirarse, que está dispuesto a “morir con las botas puestas”. En estos casos, no hay un plan de sucesión creíble, lo que genera muchos problemas e inquietudes en el sucesor, en la familia y en la empresa.
    • La frase de este tipo de empresario sería: “yo de aquí no me voy
  • El general: este es el tipo de empresario que se retira a regañadientes y espera que le pidan que vuelva, que sigue entrometiéndose en la gestión del sucesor, maquinando, intrigando y comparando. Estos predecesores obstaculizan decisiones y tienden a ejercer el control para “demostrar quién manda”. El resultado suele ser el deterioro de las relaciones tanto en la empresa como en la familia.
    • La frase que ilustra a este tipo sería: “me voy, pero eso no va a quedar así
  • El embajador: este tipo de empresario tiene un plan de sucesión pensado, lo cumple y sabe asumir nuevos papeles de colaboración y representatividad en la empresa una vez retirado. Es el predecesor que está a disposición del sucesor y mantiene una representación institucional activa.
    • La frase en este caso sería: “me voy, pero estaré ahí
  • El gobernador: este es el tipo de empresario que cambia de vida y ya no se preocupa más de la gestión de la empresa, otras facetas de su vida le resultan prioritarias.
    • Su frase: “me voy, ahí os quedáis

Lamentablemente la figura del embajador escasea, siendo la que mejor se adapta a un proceso de sucesión exitoso y vivido de manera positiva tanto por el empresario saliente como por la familia y el resto de la organización. Por el contrario, abundan los monarcas y los generales, y eso a la larga dificulta y mucho un traspaso eficiente de la gestión de los negocios.

Palabras a eliminar del vocabulario comercial

montse altarriba palabras a eliminar

El poder del lenguaje va más allá de las palabras. El lenguaje no solamente es descriptivo, el lenguaje genera acción, genera emociones, modifica el cómo son las cosas y el cómo las observamos y las interpretamos.

El lenguaje es la herramienta principal del vendedor. Se sabe que para vender de una manera eficaz es importante conocer a los clientes potenciales y adaptar el mensaje a cada cliente y a sus necesidades, y ahí el escoger bien las palabras resulta fundamental. Cada palabra dibuja un símbolo, una imagen en la mente y cada palabra puede despertar en el cliente emociones positivas o negativas. Utilizar palabras que denoten tranquilidad, comodidad y compromiso para el cliente va a ayudar definitivamente a la venta.

Hay una serie de palabras que resulta conveniente borrar del vocabulario comercial y sustituirlas por otras más amables, menos intimidatorias para el cliente. Veamos algunos ejemplos:

En lugar de “vender”, se pueden utilizar verbos como “colaborar” o “ayudar a que los clientes compren”. ¿Se nota la diferencia?

Contrato” es una palabra que para algunos clientes puede conllevar un toque intimidatorio, se puede sustituir por “papeles”, “acuerdo” o “impreso”.

En vez de hablar de “coste” o “precio”, se puede utilizar “inversión” o “suma” con un toque más neutro y positivo.

Si en vez de “anticipo” se habla de “primera inversión” o “suma inicial”, se le está quitando un poco de hierro a la acción.

El término “mensualidad” no resulta siempre agradable, se puede probar con “inversión mensual” o “cantidad mensual”.

Al hablar de un “trato”, puede rebajarse la emocionalidad asociada sustituyéndolo por “oportunidad” u “operación”.

En vez de “problema”, por qué no “dificultad” y en vez de “objeción”, por qué no “inquietud”.

La palabra “comisión” resulta también dura, puede cambiarse por “cuota de servicio”, por ejemplo.

Tener una “cita” resulta algo muy formal, tener una “visita” o una “conversación” aligera la percepción del compromiso asociado.

Y la última, en vez de “firmar” que puede sonar muy definitivo, puede decirse “aprobar”, “autorizar” o “dar el visto bueno”

¡Y ahora a vender!

¿En qué consiste la felicidad laboral?

montse altarriba felicidad laboral

Según un informe de Adecco publicado a finales del 2015, 6 de cada 10 trabajadores decían estar dispuestos a sacrificar sueldo a cambio de una mayor felicidad laboral.

¿Qué beneficios reporta a las empresas esa mayor felicidad laboral? Margarita Álvarez, la directiva de Adecco que lidera esa investigación, decía: “unos trabajadores felices son más innovadores, más productivos y están más comprometidos con su empresa, además de trabajar mejor en equipo y adaptarse más rápido a las circunstancias”.

La idea es sencilla: mejorar la satisfacción y la motivación de los trabajadores reporta mejores resultados económicos a las empresas, gracias a un aumento de la productividad y grado de compromiso de sus plantillas.

¿En qué consiste esa felicidad laboral? Los componentes más valorados por los trabajadores dentro de esa llamada felicidad laboral son básicamente seis:

  • Buen ambiente
  • Compañerismo
  • Realización personal
  • Estabilidad
  • Conciliación
  • Salario

El salario tradicional como vemos no es ya suficiente para mantener la motivación de los colaboradores de las empresas. Empieza a pesar y mucho el llamado salario emocional, es decir todas aquellas retribuciones no económicas que la empresa fomenta y pone a disposición de sus trabajadores, orientadas a mejorar su calidad de vida y crear un buen clima en la organización. Estas medidas tienen un efecto muy positivo en la cultura de la empresa y no suelen representar un coste económico significativo para la organización, en función de la mejora del resultado que generan.

El reto para las empresas hoy es comprometerse con el desarrollo de las personas, con su realización personal, con el fomento del trabajo en equipo y la colaboración, generando confianza y potenciando el compromiso de sus plantillas. Este camino no ha hecho más que empezar y las propuestas para dotar de contenido a este nuevo enfoque son variadas e innovadoras.

 

La reconquista de la creatividad

creatividad

La creatividad es innata, está en la esencia del ser humano. Todos nacemos creativos, todos contamos con ese potencial creativo. Esa facultad de crear que nos asombra en los niños va menguando en nosotros a medida que pasan los años. Una serie de barreras van coartando nuestra capacidad creativa a medida que vamos haciéndonos mayores,hasta un momento en el que muchos de nosotros concluimos que “ya no somos creativos”. Parece que la creatividad en los adultos está reservada a los grandes genios, y el resto nos amoldamos a la forma “apropiada” de hacer las cosas, la manera eficiente, probada y útil. El pensamiento lógico, la búsqueda de un método “correcto” y el miedo al error, el miedo a equivocarse, constituyen un importante freno para el desarrollo de la creatividad. Además, la creatividad pocas veces se enseña en las escuelas y en las casas. De hecho, existe una creencia bastante difundida de que no puede enseñarse.

La buena noticia es que la creatividad sigue allí, dormida, y, como tal, puede reactivarse, despertarse, reconquistarse. ¿Cómo? Eliminando los frenos y las barreras que nos ponemos nosotros mismos. Y dedicando un poco de tiempo y esfuerzo, trabajo y práctica. La creatividad es el motor de los cambios y produce una enorme satisfacción.Es, junto con el amor, uno de los pilares de la realización del ser humano.

Timothy R.V. Foster en su libro “101 métodos para generar ideas” (1993) nos da una serie de pautas para potenciar la propia creatividad, entre las que destacamos las siguientes:

– Ejercitar los cinco sentidos
– Frente a un problema, no esperar hasta el último día para ponerse a pensar en él, podemos dejar a nuestro cerebro que funcione con el “piloto automático”
– Cerrar los ojos y dejar vagar la mente, soñar despierto hace milagros
– Consultar con la almohada
No decir “pero”, decir “y”
– Adoptar el punto de vista de la otra persona
– Jugar a “¿qué más puede ser esto?”
– Utilizar el pensamiento lateral, explorando formas alternativas de enfocar un problema antes de dar con una solución.